Generación Ni-Ni

Ni estudia, ni trabaja (aclaro para los no familiarizados con las nuevas terminologías sociológicas). Son ocho chavales protagonistas del nuevo docu reality de la Sexta y, que según recientes muestras , representan al 15% de la juventud española. Pero, bueno, vamos, que bajo esas siglas bien podría agruparse un elevadísimo tanto por ciento de españolitos, con estudios superiores o no, hijos de la ESO y asiduos a las colas del INEM. Va de siglas. A las generaciones venideras podríamos añadirles otra combinación de dos letras, aunque eso ya es otro post.


Volviendo a Generación NI-Ni, ayer se emitió el segundo programa, con cambios notables en la estructura narrativa, y, en consecuencia, un bajón considerable en cuanto al ritmo. La primera emisión fue, en mi opinión, toda una clase maestra de cómo contar una historia objetivamente. Los ocho protagonistas solos ante las cámaras, solos en una casa sin dirección alguna, sin disciplina, sin rumbo, demostrando por qué están allí. Desde el minuto cero del primer día hasta la llegada de los psicólogos en la tarde del segundo, si no me equivoco. El objetivo: poner freno a tanto desconcierto, a tamaño desorden y a ese espectáculo lamentable. Al fin y al cabo no deja de tratarse de menores con riesgo de exclusión social y graves problemas de integración, hasta en su propio entorno familiar.

En tan sólo dos jornadas conocimos a una gama de chicos rica en matices de marginalidad: desde el clásico iniciado en la delincuencia juvenil a través de la droga y los pequeños hurtos hasta el ser insustancial que vive pegado a un chat, pasando por el frustrado hijo de clase media que no quiere trabajar pero aspira a vestir de Ralph Lauren a diario. Hasta ahí tolerable. A partir de ahí, expresiones como "le voy a dar una paliza a mi padre", obsceno y doloroso.

En cuarenta y ocho horas vimos como los nenes se cargaron la vitrocerámica porque no sabían como funcionaba, dejaron la casa hecha una pocilga, fueron incapaces de levantarse para ir a trabajar , se faltaban al respeto continuamente y se fumaban hasta las hebras húmedas de los plátanos. Todo un recital. El tabaco y el alcohol, lo de menos. En este país fuma y bebe todo Dios menos ZP.

Bueno, los futuros Grandes Hermanos pensaréis muchos. Claro, sin duda. Pero esos ya no tienen arreglo. Quizá esta gente sí y no me refiero sólo a los que participan en el programa. Me refiero a esta generación que mira hacia el horizonte y ve sólo paro y ve que el esfuerzo de sus padres ha acabado en el INEM y ve que el maestro no es una figura referente de respeto y orden. Y no tiene puntos de anclaje. Que pasan de curso con asignaturas suspendidas, que los titulados superiores cobran 600 euros por trabajar en el DIA,etc, etc,etc.......

No justifico en absoluto conductas violentas con la familia ni con el resto de la sociedad, pero , además de tratar de ayudarlos y de meterlos en vereda cuando aun estemos a tiempo, creo que deberíamos reflexionar sobre el falso progresismo que nos han vendido como religión. El buenismo ramplón de panfleto, la libertad de tebeo esta que llena la propaganda política de nuestra izquierda. Libertad es poder tener el acceso al conocimento para lograr la capacidad de análisis y, por lo tanto, de abstracción y crítica. A partir de ahí.....

Por cierto, los psicólogos, mal. Ni-ni. Ni sonríen, ni lideran.


3 comentarios:

Ariadna dijo...

hola que tal! permítame felicitarlo por su excelente blog, me encantaría tenerlo en mi blog de animes y peliculas .Estoy seguro que su blog sería de mucho interés para mis visitantes !.Si puede sírvase a contactarme ariadna143@gmail.com

saludos

elvuelodepeter dijo...

Gracias Ariadna. No tengo problema. Linkealo directamente si quieres.

jordy dijo...

El futuro de la humanidad pasa por los ninos y asi parece,que a los ninos no les inporta nada de que a nosotros nos inportava. pero que,la vida cambia y hay que seguir el rumbo. saludos Directorio web SEO