Se acabó. Samuel decidió quedarse en 1977 y ya. Resultado de una serie que nacía con otra vocación, con otra intención, que huía de "la serranada". Cuando hay que cerrar rápido, se cierra y aquí paz y después gloria en el departamento de administración, que es el que manda.
"La chica de ayer" merece otra oportunidad, a pesar de muchos pesares. A pesar de la debilidad de la trama principal en la que Samuel debe cumplir una misión que libere al futuro de una amenaza para las mujeres que quiere. A pesar del coñazo pastelero del tema de su familia. (Insoportable). A pesar de que el propio Alterio resulta infumable para la tele, excepto para todas las personas como yo a las que les gusta que les hablen bajito y suave. A pesar de que veías un capítulo tras otro y nunca pasaba nada.
A pesar de todo esto, "La chica de ayer" resulta un producto con un potencial increíble. Es distinta, tiene algo que engancha, despierta simpatía, es original en la medida que lo puede ser un producto adaptado. Pero sí, es original, por ejemplo, en la actuación de Antonio Garrido, que se ha comido a todo el elenco y la mitad de las tramas con tres chascarrillos. Los internautas piden un "spin-off" y saben de series, por algo será. La verdad, querido Antonio, "lo has bordao".
Pero más allá de las consideraciones de televidente,la serie , es verdad, tiene un potencial enorme.No se trata sólo de que podría convertirse en un nuevo "Cuéntame " moderno (estamos cerca de la movida).Se trata de sus personajes han calado hondo, y eso sólo pasa cuando el trabajo está bien hecho.
La verdad, la del domingo con esta serie era una de mis pocas citas con la televisión española, qué le vamos a hacer .Ahora espero que alguien con pasta y criterio la rescate para bien de la producción de ficción. La serie lo merece. Y hablaremos en unos meses de ese 15% que la ha matado. Hablaremos.















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