Pederastas, en las cloacas de la red


Mañana 20 de noviembre se celebra en la blogosfera una campaña de repulsa a la pornografía infantil en la red. He querido adelantarme una jornada por si alguien se anima a última hora a sumarse con un nuevo post que bloquee o, al menos , dificulte las búsquedas a estos degenerados.

Será una pequeña ayuda para nuestros niños, desgraciadamente en peligro, en una sociedad enferma, en la que son víctimas de todo tipo de abusos, desde morales a psíquicos pasando por sexuales, hasta llegar a la violencia extrema que causa la muerte.

No hablo ya del tercer mundo, donde las condiciones de vida y el subdesarrollo los coloca en primera línea de fuego, con un fusil en el mano o desnutridos en camillas, esperando la muerte, que , seguro, llegará antes que la vacuna o la leche. No me olvido de estos niños, tan míos como los propios, pero hoy quería aprovechar la iniciativa para pedir , exigir si se quiere , a toda la sociedad ayuda contra las ratas de internet.

Estas ratas , pedófilos y pederastas, han encontrado en la red el lugar ideal para unirse el anonimato, amparados por la falta de medios actual para cubrir la seguridad global en internet. Acechan desde sus cloacas, agazapadas, a sus víctimas inocentes, los niños, lo más puro y auténtico de la vida. Cercenan el futuro de estas criaturas y, por lo tanto, el nuestro. Acaban con la ilusión, la risa, la esperanza, la inocencia. ¿Hay acaso algo más perverso que aniquilar la inocencia? No.

Podría pasar horas calificando a estas bestias depravadas, pero no tendría más utilidad que la del desahogo personal. Espero que la campaña alcance plena difusión en los medios convencionales , con lo cual aprovecho para denunciar el escaso apoyo, por no decir el rechazo ( y todos los blogeros sabemos de qué hablo o de quien hablo ), de agregadores de blogs a la campaña. También de internautas, que, a nivel individual, se suman a todo tipo de inciativas por diversión o por tener relevancia en páginas sociales y foros y no han sido capaces de colocar un cartel de repulsa en su página o en su perfil personal.

Prefiero pensar que los jóvenes, los dueños de internet, no dan la espalda a esta causa. Me gustaría estar segura de que les importa tanto como la descarga del último capítulo de la serie americana de moda o el chateo por el messenger. Sería deprimente darse cuenta de que, al final, sólo los padres estamos activos. Ellos algún día lo serán o, si no, deberían proteger al niño que llevan dentro, o que deberían llevar.

Al resto, a quienes sí preocupa acabar con estas hienas, animarles a denunciar ante la más mínima sospecha. Con una sola llamada a la policía te pondrán en contacto con la brigada española de delitos informáticos. Por cierto, una de las más preparadas del mundo. A los responsables de Asuntos Sociales y , ya puestos, a los del Ministerio de la Mujer, pedirles que inviertan en campañas de información a los padres en zonas más deprimidas. Y, por supuesto, a los responsables de televisiones y semanarios , por ejemplo Interviú, un trato estrictamente informativo que permita proteger la identidad y dignidad de las víctimas.

Por esta dignidad, por el amor que nos dan y que les debemos, únete a la campaña. Pornografía infantil, no.