María Teresa Campos, televivisión en estado puro

Lo de "poner un circo y que te crezcan los enanos" es una nimiedad al lado de todo lo que le pasa a esta mujer. Existen las campañas malintencionadas, la desacreditación pública con interes bastardos, la veleidad e ingratitud de la audiencia y demás. Todo eso existe, pero la mala suerte también. Tiene a Roldán, previo pago de un considerable pastizal, por decirlo de alguna manera, y le salen en tropa y fila india los Janeiro y sus secuelas, uno detrás de otro. Poder sentarte frente a un personaje que media profesión hubiera querido entrevistar y que te levanten la audiencia los "Guess starring" de Ambiciones es muy duro.

Primer asalto de esta semana. El segundo la "entrevista" que le realizó AR en el plató que un día fue suyo. Y es que en Telecinco no se andan con chiquitas: o entras en el juego, en ese berenjenal llamado bucle de programación con el que ofenden todos los días o te quedas fuera. No se quedó hace años La Campos fuera por no jugar al mierdeo del corazón, que jugó, con más elegancia, pero jugó. Se tuvo que marchar porque la respuesta de la cadena ante una solicitud de aumento de sueldo fue la emisión en esa bazofia que todavía defiende algún descerebrado llamada "Tomate" de un vídeo de su hija frotándose con otro descerebrado.- el tal Pipi.- en una discoteca.


Ese fue el pago a una profesional que levantó las mañanas durante años, que ha enseñado a hacer televisión a no pocos, que se pone delante de una cámara y ya no hay huecos, ni aire, ni silencios. Frente a esa postura fría , rígida, afectada y falsa de AR ( como espectadora, claro, tengos mis gustos) está la espontaneidad, el rigor, la mala leche y la naturalidad de La Campos. Sí, la humanidad de La Campos dando vida a un plato, haciendo creíbles los temas, llorando, riéndose. Vamos televisión en estado puro.

¿Por qué se ha machacado a esta profesional? ¿Por querer colocar a su hija? ¿En esta profesión en la que la cualificación no se valora, en la que los amiguetes campan a sus anchas? ¿Por tener soberbia , mala leche, ser exigente? A gente de este nivel se le puede perdonar muchas cosas, casi todas. ¿Por qué a ella no?