Javier Sardá, nadie es perfecto

Me atrevo a decir, sin miedo a equivocarme , que Javier Sardá es hoy por hoy el mejor comunicador de televisión de nuestro país. El último recital que dio en La Noria, fue de tal altura que el pobre Jordi González no sabía donde meterse. Acudía como invitado y acabó presentando hasta los logo-tonos .

Tiene un don, claro está, una gran personalidad y muchos años de trabajo a sus espaldas. Para mí gusto, más "respetables" profesionalmente hablando fueron sus años de radio en "La Ventana", donde ya ensayó algunas de las frikadas que tanto le gustan y que tan creativas y originales resultan si se hacen con respeto. Otra cosa fueron las Crónicas Marcianas, llamadas por algunos Crónicas Marranas. Tertulias demagógicas de nivel cultural O, carotas a todo ritmo llevándoselo muerto por pelearse según guión y demás elementos de escaleta inolvidables en la historia de la tele. Eso sí, Javier siempre por encima del bien y del mal, interpretando el papel de testigo sorprendido ante semejante fauna.

Es verdad que él nunca dijo que hiciera programas culturales , pero si dijo, y con cierta contundencia aquella frase ya legendaria "Telebasura , tu puta madre". Hombre Javier, algo de mierda sí que hacías. Entiendo lo que es estar imbuido en un proyecto y, cuenta corriente aparte, acabar obviando la realidad. Los programas longevos, y más si son de noche, se convierten en algo así como sectas en las que todo el mundo está encantado de conocerse.

Javier, a lo hecho pecho, pero , sinceramente prefiero tu duttifrí. Ese es el freakismo blanco, donde demuestras lo grande que eres pero sin empequeñecer mentalmente a nadie. Dicen que vuelves, ojalá, el espectador se lo merece. Como decía, pocos hay tan rápidos, tan inteligentes y brillantes como tú.Bueno, tu ex - amigo Andreu por ahí le anda.

Esta es otra. Que la ha cogido llorona el Buenafuente con tu negativa a ir al programa. Acude hombre, que hay que ser valiente para invitarte. Si no , que se lo pregunten a Jordi González. Y, además, nos das un gusto a los espectadores, que falta nos hace.