¡Viva la República!, un insulto a la inteligencia


Joan Manuel Serrat hubiera cantado finalmente el "La, la , la " en catalán en Eurovisión y el Rey no habría sido el Rey, sino el presidente del COI si Franco no hubiera ganado la guerra . Estas son las dos grandes conclusiones que pude extraer del experimento televisivo que emitió ayer la sexta. ¡Viva la República!, un documental de política ficción que pretendía situarnos en la España actual si los fascistas, finalmente, no hubieran pasado. Una buena idea, sin duda, un buen planteamiento con grandes posibilidades concluido en un producto superficial, falto de rigor y de análisis.
Tampoco supieron dar en la Sexta con una estructura narrativa consistente, que sirviera para contrastar lo realmente ocurrido con lo que habría podido pasar, gracias a una interpretación de politólogos e historiadores de prestigio. Las tímidas apariciones de estos últimos, como Paul Preston, no servían de hilo conductor del espacio, que saltaba de un pasado invertido a un presente irrelevante. Imágenes de Hitler desfilando por la puerta de Alcalá se mezclaban con las del Príncipe Felipe prometiéndose con Doña Leticia. Imágenes de ajusticiamientos supuestamente cometidos por los republicanos se picaban con instantáneas de políticos de nuestra reciente democracia en actos internacionales. Es decir, según ¡Viva la República! no hubiera pasado nada. España hubiera superado la posguerra, habríamos vivido en democracia, con alternancia de partidos, habríamos tenido autonomías y habríamos organizado las Olimpiadas, bailado en la feria de abril y votado en Eurovisión . Vamos , que si mi abuelo lo llega a saber....Y el millón de muertos conocidos....¿Qué opinarían de esto? ¿Y Franco?

Una frivolidad sólo superada por los extensos minutos dedicados al inexplicable lucimiento personal de Mamen Mendizabal, supuesta reportera testigo de tamaño cambio histórico. Debieron pensar aquello de nula ética sin estética y venga planitos de Mamen en tirantes en su super-apartamento de techos altos susurrándole a su grabadora , haciendo fotos a los tejados de Madrid o paseando melancólica con su bici en Cádiz. Tendría gracia si no fuera porque esto de la memoria histórica se lo están tomando muy en serio.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Efectivamente, vaya mierda, qué desperdicio, que lástima, qué pena de oportunidad perdida... eso sí el cementerio de los aliados en Madrid, excelente, lo unico que los de la sexta no se dieron cuenta que es el tipico cementerio americano... que si no...